Plaza de la Corredera

 

PLAZA DE LA CORRDERA

  Declarada Bien de Interés Cultural en 1981, esta plaza es sin duda uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y frecuente escenario de los más diversos actos públicos. Desde mercados medievales, hasta actuaciones musicales tienen cabida donde antaño corrían caballos y se celebraban festejos taurinos. Un enclave amplio a la vez que hermoso, sostenido de arcos y balcones, dan como resultado una plaza castellana en Andalucía. Casi todo su perímetro está conformado por casas de vecinos con balcones que se abren a la plaza. Estos que frecuentemente eran alquilados para las fiestas taurinas, hoy son palcos privilegiados para los espectáculos, pagados con el alto precio del horario nocturno. Las numerosas terrazas son lugar de encuentro para los cordobeses, tanto a mediodía como en las agradables noches de primavera y verano. Un tal Antonio Ramos Valdés, salmantino, del que escasean referencias, le dio las formas actuales en la reconstrucción de 1683. De cierto aire a plaza castellana, y con evidente parecido a la plaza mayor de Salamanca, la factoría es sin embargo de ladrillo. Su planta es un rectángulo de 155m en su lado mayor, y de 55m en el menor, conformando un espacio despejado y amplio, en el entorno de un barrio de trazado hispanomusulmán. En el momento de su construcción solo se hicieron las fachadas, siendo vendidas a los propietarios de las casas a razón de los metros de fachada deseados, para sus correspondientes balcones. A modo de entrada a la plaza el Arco alto y el Arco bajo se disponen a ambos lados de la plaza. Cerca de este último, encontramos la calle Toril, cuyo nombre nos desvela su uso pasado. Han quedado sin embargo dos edificios de factura más antigua que el resto de la plaza. Se respetó la antigua casa consistorial, y las llamadas casas de Doña Jacinta, único edificio sin balcones, ejemplo del urbanismo de siglos XVI, XVII. El edificio que hoy alberga el centro cívico, y el mercado de Sánchez Peña, fue usado como cárcel y como casa consistorial, hasta que llegado el año 1846, el empresario que da nombre al actual mercado instaló una moderna industria para fabricar sombreros. El actual centro cívico en la planta alta del edificio sería donde obreros y trabajadores tendrían su residencia. Desde 1526 que por decreto el rey Carlos I concedió la celebración de mercado semanal, viene teniendo ese uso de modo oficial. Pero desde mucho antes, la explanada entre la medina amurallada y la ajerquía era lugar de comercio. Tuvo entre 1896 y 1959 un mercado de abastos. Una gran estructura de hierro ladrillo y ventanales que fue mandado demoler por el alcalde A. Cruz-Conde ante los avisos de insalubridad. El derribo del antiguo mercado supuso la construcción de otro nuevo. Subterráneo. No sorprende que las excavaciones llevaran al descubrimiento de restos romanos. Mosaicos que hoy encontramos expuestos en el Alcázar de los reyes cristianos y en el museo arqueológico de Córdoba. La plaza de la corredera es sin duda un espacio de encuentro, donde visitantes y cordobeses, saborean la historia y el presente de Córdoba.

Autor:N.C.C.

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