CABALLERIZAS REALES

Saliendo del Alcázar y poniendo rumbo al Barrio de San Basilio es obligada parada las Caballerizas Reales.

Fueron fundadas por petición del rey Felipe II, en 1570, con el fin de criar caballos de pura raza y con destino a la monarquía. En sus dependencias, se realizaron los cruces de yeguas para criar el caballo español, también llamado caballo andaluz, de ascendencia árabe, muy apreciado para montar.

La construcción de este inmueble fue encargada al caballerizo mayor del rey don Diego López de Haro y Sotomayor, señor de Sorbas y Lubin. En 1584 se asignó la obra al alarife Juan de Minjares.

Edificio de planta rectangular con  una línea arquitectónica muy sencilla y con huecos dispuestos a lo largo de sus fachadas que nos informan del destino para el que fue construido. Levantadas sobre antiguos terrenos del Alcázar de los Reyes Cristianos, anteriormente caballerizas califales. Destaca la cuadra principal, cuya cubierta de bóveda de arista es soportada por columnas de piedra de arenisca que a su vez delimitan las cuadras. También resultan de interés el Picadero, el Torreón de la Muralla y el espacio libre de los jardines.

En 1734 un terrible incendio arrasó toda la edificación, pero años más tarde, durante el reinado de Carlos III, fue reconstruido completamente.

Fueron propiedad real hasta el reinado de Fernando VII, pasando posteriormente a propiedad estatal. Desde 1866  estuvo gestionado por el ejército de España que fue el encargado de continuar la tradición de la cría equina, sirviendo como criadero de caballos hasta 1995 bajo la tutela del Ministerio de Defensa. En 1996 se instaló en el edificio la Subdelegación de Defensa en Córdoba. En 2002 se transfirió la titularidad al Ayuntamiento de Córdoba. Actualmente se está llevando a cabo un plan para aunarlas con el Alcázar, tal y como estaban en origen y, poner así  en valor el gran jardín.

Desde 1929 están declaradas Monumento Histórico Nacional así como Patrimonio Nacional. Forman parte del centro histórico de Córdoba que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

Si quiere una experiencia de Córdoba única, el equipo de Foot on the ground, estará siempre dispuesto. Consulte nuestras visitas guiadas y tours, o si lo prefiere opte por un guía privado. Nos gusta Córdoba. Le gustará a usted.

Texto

E.M.R.