La Torre de Belén

La Torre de Belén se trata de una de las torres que queda del antiguo Barrio de la Judería en la ciudad de Córdoba y que se encuentra enclavada en el Barrio de San Basilio, en la muralla que da paso al barrio.

En 1420 se instaló en su interior una ermita bajo la advocación de San Benito, que regentaba una hermandad, posteriormente se llamó de las Imágenes y en el siglo XVIII se dedicó a Nuestra Señora de Belén.

Rafael Castejón y Martínez, en su obra ‘Córdoba Califal’ decía de la torre “es de la mejor época del califato, que se trata de una construcción de aparejo mudéjar fechable hacia el siglo XIV”, sin embargo parece ser una fábrica de época almorávide, por el arco de herradura, cúpula de ladrillo, y otros elementos constructivos.

La torre, de planta cuadrada de 7,4 por 7,4 metros, posee tres plantas cubiertas con bóvedas de ladrillo. Toda la torre es de sillares de caliza que alternan uno a soga y dos a tizón.

El acceso  a su interior se realizaba a través de dos puertas. Una  norte y otra a levante.  Formaban un ángulo recto hasta que el arco de la muralla se abrió  para dar paso a la calle, quedando las puertas anuladas. El arco del norte estuvo tabicado, estando ahora abierto con cancela de hierro. La planta baja tiene una especie de vestíbulo en cada puerta. Por el lado de levante, tiene un pequeño patio. Siempre bien decorado de macetas y flores, circunda una pared que lo separa de la Torre, cerrada por otra cancela, además del acceso a una vivienda. En el centro el altar está el retablo de la Virgen de Belén. A la izquierda del vestíbulo están las estrechas escaleras, que nos suben a la primera planta.

La planta primera es similar a la baja, con bóveda de ladrillo, tiene dos troneras y muros de casi 2 metros. Sigue la escalera hasta la planta segunda que es parecida a la primera, también embovedada de ladrillo, algo más alta que la anterior. En esta planta se abre un hueco en la pared este. Da paso a un corredor, con cinco huecos y sendos arcos de medio punto. Los huecos sur y norte son el corredor del adarve de la muralla. Los tres al este, son ventanas, pero en la pared oeste la luz entra  por otra tronera de similares medidas que las descritas.

Lo que ahora son tres ventanas, con un cristal de protección, en su día tuvieron colocadas en cada una de ellas campanas. Al lado de las escaleras que nos llevan a la planta primera, lado norte, otras nos suben a la planta alta o azotea, desde donde alcanzamos una hermosa panorámica.. Volviendo al adarve, la muralla que continúa a la izquierda, finaliza en la pared del edificio de Caballerizas Reales.

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