Torre de la Calahorra. El acceso Sur

Testigo y escenario excepcional de la historia de Córdoba, la Torre de la Calahorra controla el acceso Sur a la ciudad. Fortaleza originalmente islámica, construida a modo de entrada y protección del acceso a la ciudad, el Puente Romano de Córdoba. Hoy es uno de los monumentos más emblemáticos y didácticos de  Córdoba, pues además de albergar en su interior el Museo Vivo de Al-Andalus, desde su terraza podemos disfrutar de una de las panorámicas  más interesantes de la ciudad.  La evidente relevancia del enclave, debe ser entendida en su sinergia con el Puente Romano, Puerta del puente, y  Sotos de la Albolafia.

El nombre de Calahorra, de etimología discutida, ya en época prerromana era usado como nombre de algunas torres relevantes, e incluso para la población riojana que sufrió el asedio cruel de Pompeyo. El destino quiso que el asedio después cayera sobre el bando de Pompeyo en la torre cordobesa de mismo nombre, que en al-andalus se generalizara coma Qalahurra. En su acepción árabe el termino refiere a una torre o fortaleza libre, o aislada.

Incluso antes de la primera puerta construida, la presencia del único puente que la ciudad ha tenido durante veinte siglos, convertía este enclave en la entrada natural a la ciudad. Conectando a la Vía Augusta, y con el antiguo puerto a los pies del Puente Romano, el enclave siempre estuvo defendido con alguna estructura militar.

Los romanos dotaron el enclave de un recinto amurallado, y de sus primeros momentos bélicos. El propio Julio Cesar se vio incapaz de tomar el lugar, en su pugna con los hijos de Pompeyo “el Magno”, en el marco de las Guerras Civiles romanas. Ante esta imposibilidad hizo construir otro puente, de madera y cestas de piedra, aguas arriba, parece ser a la altura del Molino de Martos, que le permitió un más férreo asedio sobre Corduba, por entonces capital de la provincia Ulterior.

Pero la actual estructura porticada, que deja ver en su superficie como si fuesen cicatrices de guerra, los distintos momentos en las que fue intervenida, comienza cuando los musulmanes dotaron al viejo Puente Romano de una puerta. Apenas un arco de herradura y dos torres, que controlara el acceso más importante a la Medina. Esta primitiva puerta de la cual aún es perceptible el arco, será reforzada en el siglo XII, reedificando el recinto rectangular amurallado que la contenía. Posteriormente distintos reyes castellanos, en función de distintos enfrentamientos que encontraron en Córdoba su escenario, acabaron de moldear la fortaleza.

En el siglo XVI, Pedro I el cruel y Enrique de Trastamara, se enfrentan en las cercanías en su lucha por el trono castellano. El vencedor, Enrique II, hará añadir una tercera torre, además de un puente levadizo y el gran foso, consolidando el aspecto de fortaleza que hoy apreciamos. Aún visible el escudo de armas de Castilla y León en lado oriental. Corona la construcción las troneras añadidas en el siglo XV ante el incipiente avance del uso de la pólvora, y con ello nuevas armas, en los enfrentamientos bélicos. Con la construcción de barbacana en 1514 por orden de Juana I de Castilla, las torres quedan unidas, y consolida el aspecto definitivo de la  fortaleza. Sólo los distintos usos que ha tenido el hoy monumento, modifican algo la estructura.

En un enclave algo separado de la ciudad, prosperaban a su alrededor granjas y explotaciones agrarias, molinos y actividades fluviales. Por su ubicación y estructura, semejante edificación será muy apta para diversos usos como fueron  el de presidio civil y cuartel militar. Aquel entorno rural también ha ido mudando a lo largo de los siglos, en función del gran rio vivo que lo riega, el rio Guadalquivir, antiguo rio Betis. Hoy el área comprendida entre el puente de San Rafael y el Puente Romano,  son un monumento natural desde 2001. Los Sotos de la Albolafia, son el único enclave protegido con esta catalogación, dentro de un núcleo urbano.

Además de los usos militares de la torre, durante el siglo XIX albergó incluso una escuela de niñas. Ya en 1931 se cataloga como Monumento Histórico Artístico, y desde 1987 la fundación Paradigma gestiona el Museo vivo de Al-Andalus, que nos invita a hacer un recorrido, a través de sus ocho salas, por las tres culturas que habitaron la ciudad.

Si quiere conocer  Córdoba, en una experiencia única, el equipo de Foot on the ground, estará siempre dispuesto. Consulte nuestras rutas regulares y tours, o si lo prefiere opte por un guía privado. Nos gusta Córdoba. Le gustará a usted.

Texto

N:C:C

:F.O.T.G

Vista desde la terraza de la torre de la Calahorra

Contacto

MUSEO VIVO DE AL-ANDALUS

Torre de la Calahorra, Puente Romano s/n    14009 –CÓRDOBA

Tel. +34 957 293 929
Fax +34 957 202 677

torrecalahorra@torrecalahorra.com

Tarifa Normal   4,5€    Tarifa reducida 3€ (estudiantes, pensionistas, grupos)

Horario:

1 de Octubre al 30 de Abril
Abierto de LUNES A DOMINGO
10:00h – 18:00h

1 de Mayo al
Abierto de LUNES A DOMINGO
10:00h – 14:00h / 16:30h – 20:30h.